Blog de Villenero
Blog de Villenero: Crónicas, fotos, carreras, entrenamientos, ...
"Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, en cualquier caso estás en lo cierto"
10/5/14
7/5/14
MAPOMA 2014
En EXPODEPOR recogiendo los dorsales
El pasado 27 de abril corrí mi maratón número 11. Dicho así parece que sea una más, pero nunca se puede decir eso de "una más" cuando hablamos de un maratón. Cada uno de ellos tiene algo diferente y en este caso habían muchos motivos que la hacían especial:
- Correr con mi mujer, ¿qué puedo decir de esto? Es un privilegio y un orgullo que muy pocos pueden hacer.
- Acompañar a Irene en su primer maratón. En esta situación te sientes disfrutando en un doble sentido, por ti mismo y por ella, por ellas.
- Madrid. Correr en la capital siempre es especial. El recorrido, el ambiente, la gente, ...
Pues bien, con todos estos motivos especiales se presentaba la edición de este año del Rock and Roll Maratón Madrid, que ha sufrido un tremendo auge en los últimos años. Este año el evento se presentaba por partida triple: corredores que participaban en los 10 km, otros en la media maratón y otros más, entre ellos nosotros, que afrontábamos el reto de terminar un maratón.
El día fue perfecto desde el principio. La temperatura era la idónea para correr, ni frío ni calor, y además sin viento. Y eso nos permitió poder cumplir nuestro objetivo que no era otro que bajar de 3h 30', algo que no es nada fácil. El ambiente previo era impresionante, y las calles estaban repletas de corredores y corredoras que le daban ese colorido tan particular de las carreras populares. Últimos comentarios previos a la salida, nervios, dudas, y... el pistoletazo de salida hizo que 29.000 personas comenzaran a correr todos al mismo tiempo.
Como he comentado fui acompañando a Pepa e Irene en su reto. Ellas iban sin reloj, y se supone que era yo el que debía ir marcando el ritmo. Pero desde el principio fueron ellas las que se pusieron en cabeza, marcando un ritmo cómodo para ellas, sin sufrir, y como si llevasen un GPS incorporado, íbamos marcando los km tal y como los habíamos planeado previamente. Esto, en principio, puede resultar fácil cuando estás en plenitud de fuerzas, pero a medida que pasaban los km la cosa no variaba. El ritmo era el previsto, sin mirar el reloj, sin que nada salvo nuestras sensaciones nos guiara en esta carrera. Recuerdo que mi primer comentario acerca del tiempo que llevábamos fue cerca de la media maratón donde les dije: "Vamos a pasar la media en 1:42 ó 1:43, justo como queríamos". Y así fue, 1h 42' 30'' en mi crono. Perfecto.
A partir de aquí empiezan a surgir algunas dudas en la cabeza de Irene "¿cómo me responderá el cuerpo a partir de ahora?","¿podré aguantar este ritmo a partir del 30?"... creo que ese tipo de dudas son propias de todo maratoniano, y más todavía en los debutantes. Por su parte Pepa iba a lo suyo... concentrada, sin dudar, disfrutando, marcando el ritmo, sonriendo, saludando, ... y yo disfrutando por mí y por ella... no hay nada comparable con estas sensaciones.
Pasaban los km y llegaba la parte difícil, esa en la que los km pasan factura, esa en la que Madrid pone a cada uno en su sitio, con sus subiditas del último tercio de carrera. Pero en esta ocasión todo parecía como si estuviese escrito de antemano, el ritmo no decrecía, adelantábamos a corredores y corredoras uno tras otro, unos 600 desde la media hasta meta según la clasificación, y las fuerzas en vez de decrecer parece que aumentaban viendo la cercanía de la meta. Yo animaba a mis dos acompañantes, pero era fácil pues simplemente les decía lo que estaba ocurriendo... corríamos por debajo de 5' el km, en el km 38-39-40 de un maratón y cuesta arriba... increíble!!!. En esos km vimos a nuestro amigo Angelín, que esperaba nuestro paso para hacernos algunas fotos. La cara de asombro que puso al vernos no se me olvidará en la vida. Esa cara de sorpresa de alguien que sabe de qué va esto, de alguien que sabe la dificultad de un maratón, la dificultad de Madrid, de alguien que veía que íbamos a bajar de las 3h30'.
Los últimos km fueron muy emocionantes. Las calles repletas de público, animando a nuestro paso. Sentíamos el retiro cerca. El ritmo que se mantenía, e incluso por tramos aumentaba. Y los últimos metros con la compañía de Jero fueron muy emotivos, especialmente para Irene. Finalmente los 4 atravesamos la línea de meta en 3h 26'. Todo un triunfo. Y tras la meta nos fundimos en abrazos interminables, emotivos, inolvidables.
Del 0 al 5: 25'32''
Del 5 al 10: 23'47''
Del 10 al 15: 23'44''
Del 15 al 20: 24'12''
Del 20 al 25: 23'51''
Del 25 al 30: 25'11''
Del 30 al 35: 24'13''
Del 35 al 40: 25'14''
Del 40 a meta: 10'48''
En meta, con nuestras merecidas medallas y con el gran Paco Úbeda que acabó su maratón número 100.
De izda a dcha: José Mª, Pepa, Paco, Pascu, Jero e Irene.
Entramos en torno al puesto 1700 de casi 13000 llegados.
Y en chicas los puestos 37 y 38 de más de 1000 chicas en meta.
Ahora... ¿a por Barcelona?
18/3/14
ULTRA TRAIL YECLA
El pasado domingo nos desplazamos un buen número de villeneros y villeneras a correr en Yecla en la denominada "Ultra Trail Vuelta al término de Yecla". En este evento se disputaban tres carreras:
- Búho Trail: 135 km
- Tinto Trail: 75 km
- Tomillo Trail: 18 km
Como no podía ser de otra forma, la mayoría de nosotros disputamos la prueba corta, muy bonita por cierto, obteniendo muy buenos resultados y disfrutando mucho de la misma.
Aquí tenéis la clasificación.
CLASIFICACIÓN
MIembros del Trail Villena, nos faltaba Malpica
Aquí estamos los villeneros y villeneras que disfrutamos de la Tomillo Trail de Yecla
13/3/14
1/9/13
¿NOTICIAS DEPORTIVAS?
Vuelvo a estar indignado con las noticias deportivas de la cadena de televisión cuatro, y digo noticias deportivas cuando debería decir noticias monotemáticas o noticias de fútbol, pues es eso, en realidad, lo que nos "venden" en esta cadena.
Hoy, cronómetro en mano, me he puesto a ver las noticias de este canal. Es un espacio deportivo amplio, que en ocasiones tiene una duración superior a las propias noticias generales de cualquier índole, superando a veces la media hora de información "deportiva". Hoy, como digo, he cronometrado este espacio y el resultado es muy fácil de plasmar en números, en minutos, aunque muy difícil de entender para mí.
Las noticias deportivas han tenido una duración de 18 minutos, 17 de los cuales han sido dedicados única y exclusivamente al fútbol (Madrid y Barca para ser más exactos) y el minuto restante al campeonato del mundo de motociclismo.
No hay nada más, o al menos para ellos hoy no ha pasado nada más deportivamente hablando. Para mí, sólo con este dato, ya es suficiente. Pero es que, además, hoy ha sido un día cargado de acontecimientos deportivos que en este espacio ni se han dignado a comentar. Por ejemplo hoy ha pasado lo siguiente (y seguro que me dejo algo):
- Toni Bou ha ganado su séptimo mundial outdoor de trial consecutivo.
- Se está disputando el mundial de piragüismo donde Craviotto y Benavides han sido bronce.
- En el campeonato del mundo de gimnasia rítmica el equipo español ha conseguido la medalla de oro en mazas, entre otros logros.
- Se está disputando el campeonato del mundo de judo.
- Dentro de 4 días comienza el Eurobasket.
- Se está disputando la vuelta a España de ciclismo.
- Falta menos de una semana para la elección de la ciudad que albergará los juegos de 2020.
- Jesús Hermida ha conseguido el bronce en el mundial de ciclocros.
Creo que son noticias lo suficientemente importantes como para dedicarle unos segundos, yo diría que minutos, en un espacio de información deportiva. Pero parece ser que para los periodistas de cuatro sólo existe el fútbol. Y estos son los mismos periodistas que, cuando llegan las olimpiadas, se llenan la boca con titulares como "fracaso", "decepción", ... y hablan de lo no conseguido, cuando ellos son los primeros a los que no les importa nada el resto de deportes, cuando ellos son los primeros que no potencian ningún otro deporte. Entonces... qué prentendemos???
En la Olimpiadas sí hablan de Jesús Hermida, o de Craviotto-Benavides, o del judo, entre otros. Y los periodistas son los primeros en colgarse medallas si éstos las consiguen, y son los primeros en criticar si no lo hacen. Me parece patético.
Y digo yo...
...no podrían poner ellos su granito de arena hablando diariamente de estos otros deportes???
...no podrían dedicar algunos minutos a estos logros???
Quizá esto haría que la gente se interesase un poco más por ellos, quizá haría que más chavales siguiesen estos deportes, que más gente fuese a ver eventos deportivos minoritarios, que más gente los conociera y, quien sabe, se consiguieran potenciar de una manera muy sencilla, simplemente manteniendo informados a los espectadores no sólo de lo que le pasa a Messi o a Ronaldo.
Cuando algo se vende es porque se compra, eso está claro. Demanda-oferta, oferta-demanda. Por qué no demandamos más otro tipo de información deportiva??? ...otra visión del deporte???
Desde aquí os invito a reflexionar sobre este tema.
Un saludo.
27/8/13
CERO
Hola de nuevo!!!
Tras unos meses descansando de manera forzada, dos y medio para ser exacto, estoy intentando volver a la marcha poquito a poco. Y parece que mi cuerpo no recuerda todo lo anterior, parece que haya borrado todo, y como dice la canción de Dani Martín... tengo que empezar de CERO.
Mis sensaciones al correr son como las de un principiante (no sé si es algo presuntuoso por mi parte pero ya no me considero uno de ellos) pues me cuesta arrancar, me suben las pulsaciones muchísimo con ritmos bastante bajos, sudo mucho (aunque esto es culpa de otra cosa... este veranito... je je...) y entonces es cuando pienso que en estos meses mi cuerpo se ha olvidado de todo, se ha olvidado que ya llevo unos cuantos años haciendo esto, se ha olvidado que antes corría más rápido y durante más tiempo, parece que todo lo que he hecho anteriormente no vale de nada... en definitiva... que es como empezar de cero.
Sé que tengo que empezar poco a poco, y eso estoy haciendo. Comencé a caminar (sólo caminar) hace un mes y algo aproximadamente, y mis entrenamientos de estas últimas semanas son como los de una persona que empieza a correr, camino y corro despacito, pero es lo que hay.
Así es que...
... empezaremos de cero, pero intentaremos llegar al 10.
16/5/13
101 km RONDA... RETO CONSEGUIDO
No era una carrera cualquiera. No era una carrera más. Era, quizá, mi mayor reto deportivo hasta la fecha: completar los 101 km de Ronda-La legión.
Los preparativos para una carrera de esta envergadura son especiales y hay consejos muy válidos de corredores que ya la han hecho en ocasiones anteriores. Pero a última hora decidimos no hacer caso de uno de ellos. Nos habían aconsejado dejar en Setenil (km 58 de carrera) una mochila con algo de ropa, frontal y deferentes materiales que pudieran hacer falta (otras zapatillas, vaselina, compeed, …). Pero decidimos arriesgar y no dejar nada en ese punto pues pensamos que pasaríamos por él por la tarde, quizá demasiado pronto para la ropa de más abrigo y el frontal. Así que dejamos la mochila en el cuartel del km 77. Demasiado tarde quizá??? Hasta el km 77 podían pasar muchas cosas. Pero así lo hicimos Emilio y yo.
Típica foto con legionarios
Todo preparado
Llegó el día 11, día de la carrera. Ahora sólo faltaba que llegaran las 11, hora de la prueba. El día amaneció nublado, pero poco a poco fue despejando y dando paso al sol que nos dificultaría, todavía más, este gran reto personal.
Los hermanos Izquierdo preparados para la batalla
El ambiente de la salida era espectacular. Los ciclistas y duatletas estaban preparados llenando la pista de atletismo que hay alrededor del campo de fútbol. Los marchadores esperábamos impacientes nuestro momento. La salida de las bicicletas se hizo muy larga, más de veinte minutos saliendo ciclistas, y por fin la espera finalizaba justo a las 11 cuando daban la salida a esta 16ª edición de los 101 de Ronda. Pascu, Emilio, Iván y yo nos chocamos las manos… Suerte!!!!
.
Relajados antes del comienzo de la carrera
Los 4 marchadores villeneros en los 101 de Ronda
Pensando en lo que me espera
Imagen de la salida de los ciclistas.
Los marchadores esperando su turno en el centro del campo
Pronto perdemos de vista a Iván y Pascu como era previsible. Emilio y yo comenzamos a un ritmo más suave, disfrutando de esos primeros metros, de las calles de Ronda y de los ánimos del público. Los primeros 35 km de la carrera son quizá los más fáciles porque las fuerzas están intactas y porque el terreno es muy llevadero. Lo importante en estos km es no castigarse demasiado y guardar fuerzas para después. Así lo hacemos y nuestro ritmo es suave, algo por encima de los 6’ el km, caminando en algunos tramos de ascenso, y parando a comer y beber en todos los avituallamientos.
Conociendo mi estado físico, mi pensamiento estaba centrado en evitar a toda costa los calambres en estos primeros km. Son km de frescura física pero de dudas, pues si me “engancho” al principio estoy perdido. Por ello, cuando noto algún indicio de calambre aflojo todavía más el ritmo, incluso camino algunos metros. Todo marcha bien, pero no me fío del isquio que ya me da algún aviso y me tomo una pastilla de potasio que me había dado Emilio (creo que esas pastillas me salvaron la carrera). Normalmente cuando tomo algo en carrera (geles por ejemplo) no noto su efecto. Pero en esta ocasión, al tomar las pastillas pasé unos km muy buenos, no tenía ninguna molestia en los isquios ni ninguna tirantez, todo perfecto. Del km 25 al 35-40 fui mejor que al principio, perfecto. En esos km fue cuando me alejé de Emilio, mejor ir cada uno a su ritmo.
Durante la carrera hablas con mucha gente, que cuenta sus experiencias, o que pregunta, o simplemente que saluda. Coincidí con un chaval de Onil, que el año anterior se había retirado en el km 70 por un golpe de calor. Este año hizo mucho calor, pero al parecer menos que el anterior. Casualmente hablando con otro corredor me dijo lo mismo, retirado el año anterior por un golpe de calor en el km 70… Madre mía!!! Pensé yo, qué tendrá ese km 70??? Poco después lo comprobaría.
Los km pasaban y el calor iba haciendo mella. Cada vez el cuerpo pedía más líquido. Pedía caminar a poco que se complicara el terreno. Pedía ya una referencia, un objetivo, una meta antes de la meta. Así que el planteamiento fue llegar a Setenil en las mejores condiciones posibles, pero no parar, hacer ese control como otro más, aunque allí muchos corredores paran para tomar un descanso.
En esos km atravesamos rectas muy largas, de pista, muy seca, interminables, que se hicieron más amenos gracias a la conversación con Reyes, una Sevillana que hizo un carrerón quedando en las primeras posiciones femeninas. También coincidí con dos corredores de Novelda, que al ver mi camiseta me animaron… ¡¡¡vamos villenero!!! Otro corredor de Alcoy, un legionario de Alicante, … en definitiva muchos alicantinos por tierras malagueñas, je je…que al ver la camiseta de PROMESAS VILLENA se presentaban como vecinos nuestros.
El paso por Setenil no cumplió mis expectativas de lo que yo me había imaginado. Poquísima gente en las calles (quizá la hora y el calor hizo que la gente no saliera a animar a los corredores) y el avituallamiento era como los demás, otro. Yo esperaba un recinto cerrado tipo cuartel militar o algo así, pero no. Mejor. Así pude cumplir con más facilidad eso que me había propuesto… comer algo, beber, llenar el bidón, y para delante, sin parar, pensando en el siguiente objetivo, que ahora sí, era el cuartel de la legión del km 77.
Ahora empezaba lo bueno. El desnivel de la carrera estaba concentrado en su mayor parte en estos últimos 40 km, así que a partir de ahora habría que tomárselo con más calma todavía. Justo a la salida del avituallamiento de Setenil nos encontramos con una cuesta muy fuerte, con un desnivel importante, que subíamos como podíamos y mirando hacia arriba para ver cuanto quedaba. Pero eso no era nada. Mi peor momento de toda la carrera, sin duda, fue el tramo desde el km 65 al 70. Una cuesta larguísima y el calor tuvieron la culpa. El sol todavía apretaba de lo lindo, y en este lado de la montaña no corría nada de viento por lo que el calor era intenso, y hacía que muchos marchadores y ciclistas pararan en las pocas sombras que había a tomar un descanso. Por momentos notaba que la temperatura de mi cuerpo subía en exceso (en este momento pude comprobar el motivo de esos abandonos del km 70 que he comentado anteriormente). El final de la subida coincidió con la bajada de temperatura, por lo que desde el km 70 al cuartel la cosa fue algo mejor. Pero no del todo bien porque atravesamos una bajada larguísima, interminable, que provocaba dolores en dedos, rodillas, cuádriceps, … y que me hizo volver a pensar eso de… ¿qué prefiero subir o bajar?... creo que en estos momentos ni una cosa ni la otra.
En una prueba tan larga tienes mucho tiempo para pensar, pensar y pensar. En todo lo pensable. Tengo que decir que me pareció una carrera con poco público, pero el poco que había animaba a rabiar, te gritaban, te explicaban cómo eran los próximos km, te piropeaban, je je…Por el km 75 un espectador me dijo: “Ya lo tienes. Esto ya está” Esas sencillas palabras me hicieron pensar muchas cosas. En principio me lo creí, pensé que llevaba 75 km y que quedaban “sólo” 25, comparativamente llevaba mucho más de lo que me quedaba. Este espectador tiene razón, esto ya está. Pocos segundos después pensé: “Me quedan 25 km… ¡¡¡pero si es casi como la Volta a la Foia y voy rebentaooo!!!” Me quedaban unas 4 horas calculaba yo, pues el ritmo era flojito y el terreno que quedaba era el más difícil de la carrera.
Llegué al cuartel, km 77. Pedí mi mochila, llena de cosas por si acaso. Pero sólo cogí el frontal y una camiseta por si la temperatura bajaba. Vi a los hermanos Izquierdo haciendo una parada para recobrar fuerzas y hacer su último tramo en bicicleta (me alegré mucho de ver a alguien conocido). Cogí un caldito y un aquarius… buena mezcla… je je… Me senté durante unos segundos para tomar ese caldito y… a la marcha de nuevo.
Al salir del cuartel pasamos unos minutos bajando, pero pronto empezaba lo bueno. Estos últimos 24 km eran los más duros. Subidas y bajadas constantes, sin descanso. Subiendo caminaba, bajando de dejaba llevar pero muy despacito. Seguía sin noticias importantes del isquio, aunque me dolía todo.
Más o menos en el km 88 vi a lo lejos a Pascual. Lo pillé un poco más adelante, casi en el 90, justo cuando tuvimos que conectar los frontales porque ya anochecía. Pascual había pasado un mal momento, con mareos y demás, incluso tuvieron que inyectarle algo para recuperarle y que pudiera acabar la prueba. Desde ahí a meta iríamos juntos, con otros corredores más que se quejaban de que esas cuestas eran nuevas, que en años anteriores no estaban. Parece ser que como la prueba es suave, los organizadores decidieron añadir dos “cuestecitas” más para el postre. Según un corredor este año la prueba tenía 600 metros más de desnivel positivo, y todos en estos últimos 10 km, casi na.
En el último avituallamiento un legionario nos informa de lo que nos queda. 4 km, con la cuesta del cachondeo para terminar. Ahora sí sabíamos que lo conseguiríamos, que estaba hecho. En los últimos km ya no sufrí tanto, no sé si porque el ritmo era suavecito, o porque el cuerpo había llegado ya a un estado de normalidad con esos dolores, o sea, que el cuerpo diría “Este tío está mal de la cabeza, ya me he quejado bastante y no me puedo quejar más”.
Aunque parezca mentira Pascu y yo disfrutamos de esa cuesta del cachondeo. La subimos con calma entre marchadores y ciclistas. Al llegar arriba nos felicitamos y un espectador nos dice “Venga, que quedan sólo 10 minutos”… ¿10 minutos aún?... pues sí, todavía nos quedaba subir un poquito y dar una vueltecilla por el pueblo.
LA META, por fin, lo hemos conseguido. Somos cientouneros.
Nuestro tiempo quizá sea lo de menos: 12 horas 52 minutos.
Fotos tomadas justo al entrar en meta por nuestro amigo David Izquierdo.
Con Pascu (izda). Recibiendo la medalla (centro).
Enseñando el Pasaporte Legionario completado (dcha)
Quisiera destacar que es un verdadero orgullo poder hacer esta crónica, poder contar mis experiencias y haber podido completar esta prueba.
También quiero dar la enhorabuena a los villeneros que hemos ido a Ronda este año. El que ha hecho esta carrera sabe lo que se sufre, sabe lo que es, y valora más todavía el hecho de poder terminarla.
Enhorabuena Iván, Pascu, Emilio, David y Juanjo. ¡¡¡Somos cientouneros!!!
A la mañana siguiente, al ir a recoger nuestras mochilas, pudimos ver a muchos marchadores terminar la prueba. Su tiempo era de 21 horas y media, aproximadamente. Toda una hazaña. Cuando estás de público también valoras mucho lo que consigue cada uno de los que cruzan esa meta, sea en el tiempo que sea. Todavía quedaban muchos marchadores por entrar a estas horas.
Cabe destacar también que ha sido una edición muy dura, pues de los 3200 inscritos, sólo la pudimos completar unos 2000. Esto le da más valor todavía.
Cabe destacar también que ha sido una edición muy dura, pues de los 3200 inscritos, sólo la pudimos completar unos 2000. Esto le da más valor todavía.
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