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"Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, en cualquier caso estás en lo cierto"


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12/2/10

HISTORIA DEL MARATON (PARIS 1924)

Sobre la maratón de esta olimpiada he podido recabar poca información, pero la adjunto junto a otros acontecimientos que darían mucho que hablar años después…

CARROS DE FUEGO
Aunque no fuera maratoniano, comienzo haciendo una referencia al velocista británico Harold Maurice Habrahams. Se impuso en los cien metros con 10′6” y muchos años más tarde inspiró la película Carros de fuego, que en 1982 obtuvo un Oscar.



EL FENÓMENO PAAVO NURMI
Como atleta Paovo Nurmi se anticipó a su tiempo. Se entrenó con un esmero y una intensidad nunca vistos antes. Con el cronómetro en su mano derecha, controló la cantidad y la calidad de la resistencia, llevando sus entrenamientos a los niveles que ninguno de sus contemporáneos podría igualar. Un cronómetro que le permitió a la vez regular los esfuerzos en plena carrera.
El resultado fue que, aparte de sus nueve victorias olímpicas, estableció 25 récords del mundo desde los 1500 hasta 20.000 metros en una trayectoria de 12 años en el más alto nivel del atletismo mundial.
Nurmi había ganado tres medallas de oro en 1920, pero su actuación en París alcanzó tal dimensión que los Juegos adquirieron la denominación histórica de la "Olimpiada de Nurmi", al participar en siete pruebas en seis días consecutivos para quedarse con cinco medallas de oro.
El 8 de julio intervino en la semifinal de 5000 metros y al día siguiente en la de 1500. El 10, ganó las medallas de oro en 1500 y, apenas 75 minutos después, la de 5000, ambas con récords olímpicos y a menos de un segundo de sus propias marcas mundiales.
El 11 de julio corrió la semifinal de 3000 metros por equipos. El 12, venció en los 10.000 metros a campo traviesa, superando por más de un minuto y medio a su compatriota Ville Ritola, otra de las glorias del atletismo, que en esos Juegos ganó los 10.000 metros, con récord mundial, y el 13, consiguió su cuarto oro en 3000 por equipos, en 3m536, un segundo más que su propio récord mundial. La quinta fue porque los 10.000 metros a campo traviesa individuales sirvieron para otorgar los puntos a la prueba por equipos que se adjudicó Finlandia.
Los dirigentes finlandeses no lo dejaron correr los 10.000 metros de pista por considerar que el esfuerzo iba a ser excesivo. Nurmi no los perdonó. Tres semanas después en Helsinki, repitió las dos finales con excelentes tiempos. Al día siguiente, corrió los 10.000 metros y bajó el récord mundial de Ritola de 30m 23s 2 a 30m 06s 2, marca que se mantuvo vigente por 13 años.
El dominio de Nurmi en las pruebas de fondo se complementó con la medalla de oro del también finlandés Albin Stenroos en el maratón, que completó en 2h 41′22”. Distanció al segundo clasificado, el italiano Bertini, en casi seis minutos y abrió un debate sobre el secreto del éxito de esos atletas rubios y de ojos azules. Lo único que trascendió fue un detalle relativo a la alimentación: comían pescado seco y pan negro; pero intuyo que no tenían ningún secreto y que la base de sus triunfos era el trabajo y la constancia.


Albin Stenroos, ganador del maraton olímpico en Paris 1924.


Resultado de la prueba:
Albin Stenroos, (FIN) 2:41:22.6
Romeo Bertini, (ITA) 2:47:19.6
Clarence DeMar, (USA) 2:48:14.0

28/1/10

HISTORIA DEL MARATON (AMBERES 1920)

Tras una interrupción de ocho años debido a la Primera Guerra Mundial, los Juegos Olímpicos son otorgados a Amberes, Bélgica, como compensación por toda la dureza que la guerra había causado en los belgas. Los Juegos de 1916, programados para Berlín, habían sido cancelados. Amberes había sufrido severos bombardeos y fue designada poco después del final de los combates. A los perdedores de la guerra, Austria, Bulgaria, Alemania, Hungría y Turquía no se les permite participar. Con muy poco dinero disponible para organizarlos, los Juegos de 1920 no son muy impresionantes y no se encuentran correctamente documentados. No existe un reporte oficial para 1920, solamente hay un manuscrito tipeado que contiene un listado incompleto de los resultados de las competencias. Los Juegos se llevan a cabo desde el 20 de abril al 12 de septiembre. Participan 2591 hombres y 78 mujeres representando a 29 naciones en 154 eventos. La bandera con los cinco aros olímpicos y el juramento olímpico, pronunciado por el esgrimista belga Víctor Boin, hacen su aparición (aunque el juramento había sido probado por primera vez en los Juegos interinos de 1906 en Atenas). Por primera vez también se sueltan centenares de palomas durante la ceremonia de apertura para simbolizar la paz que vuelve a reinar en Europa. El estadio olímpico cuenta con una pista de ceniza de 400 metros y dos tribunas. Edificios en ruinas, alambradas, trincheras y restos de artillería son el paisaje habitual de Amberes, que hace imposible olvidar el desastre de la Gran Guerra.
Los organizadores belgas no consiguen convencer a suficientes mecenas y tienen que fijar precios muy elevados para las entradas. Por esa razón, el público no acude, salvo para los deportes más populares como el fútbol o el boxeo. Al final, los Juegos de Amberes serán fuertemente deficitarios.
Durante los Juegos, unos atletas estadounidenses roban la bandera de su mástil, pero son rápidamente arrestados por la polícia y condenados por la Justicia. La Intervención del cónsul de su país les permitiría sin embargo no cumplir la pena. Sin embargo recién en el año 2000, el estadounidense Hal Haig Prieste de 103 años, participante en saltos ornamentales en Amberes, devuelve al COI la bandera oficial robada ochenta años antes.
Paavo Nurmi, uno de los "finlandeses voladores", inicia en Amberes, con tres medallas de oro y una de plata, su brillante trayectoria en los Juegos. En las tres ediciones en que participa, obtiene un total de 12 medallas, 9 oros y 3 platas. Nurmi gana oro en Amberes en los 10.000 metros, el cross-country individual y el cross-country por equipos, y plata en los 5.000 metros. Tenía la costumbre de correr con un reloj en la mano, para controlar sus tiempos, y se creó la leyenda de que sus extraordinarias condiciones se debían a su dieta a base de pan negro y pescado seco.
Como en 1912, el hawaiano Duke Kahanamoku es el más rápido en los 100 metros libre en natación. El esgrimista italiano Nedo Nadi gana cinco medallas de oro y su hermano Aldo gana tres en las competiciones por equipos y una medalla de plata.
El duelo tenístico entre el inglés Lowe y el griego Zerlandi dura once horas y media. Tras seis horas, el partido se suspende por falta de luz, reanudándose al día siguiente, pero a las dos horas vuelve a interrumpirse por una huelga de los ballboys, que querían ir a comer.
Un albañil estadounidense llamado John Brendan Kelly, logra ganar dos medallas de oro en apenas media hora, hazaña que no ha sido aún igualada. Triunfa primero en el single scull, y luego en el doble scull, junto a Paul Costello. A Kelly se le había prohibido competir unas semanas antes en una selecta regata en Londres, porque se lo consideraba profesional al ser albañil. De hecho Kelly iba a convertirse unos años más tarde en uno de los albañiles más ricos de Filadelfia, ya que su empresa construiría la mayoría de las escuelas e iglesias de la ciudad. Su hijo John Kelly, Jr. compite en cuatro Juegos Olímpicos en remo obteniendo una medalla de bronce en 1956. Su hija Grace Kelly se convertiría en famosa actriz y luego sería princesa de Mónaco.
El estadounidense Edward Eagan, medalla de oro en los semipesados en boxeo, será el único atleta del mundo en ganar un título olímpico de verano y otro de invierno, cuando triunfa en la prueba de bobsleigh de cuatro en Lake Placid (1932).
Los Juegos de Amberes contaron con la presencia del británico Philip J. Noel Baker, medalla de plata en los 1500 metros, que luego sería miembro del Parlamento por 36 años y en 1959 obtendría el Premio Nobel de la Paz por su lucha a favor del desarme.
Actuación Argentina
La segunda participación de un argentino en los Juegos Olímpicos registrada documentalmente, aunque en forma no oficial concluyente, se supone que se produjo en Amberes. En varias publicaciones se cita la participación de un argentino en boxeo, aunque se desconoce su nombre y no aparece en ninguna clasificación ni tabla de resultados en las 8 categorías que hubo. También podría ser que un boxeador argentino se hubiera inscripto y no se hubiera presentado ni al sorteo y por eso no figura su nombre. Son muchos los datos coincidentes, pero es realmente un enigma saber quién fue el boxeador inscripto como argentino en 1920 en Amberes…si es que lo hubo.

El Maratón
Distancia: 42.750 metros
Competidores: 48
Naciones representadas: 17
Día de la prueba: 22 de agosto de 1920
Récord vigente: Alexis Ahlgren - 2:36:06 (1)
(1) William Kolehmainen (hermano de Johan) corre en 1912 la distancia reglamentaria del maratón en 2:29:39. Esta marca no fue considerada como récord debido a que Kolehmainen era considerado un atleta profesional.
Resultados:
1. Johan "Hannes" Kolehmainen Finlandia 2:32:35 (Récord Mundial)
2. Jüri Lossman Estonia 2:32:48
3. Valerio Arri Italia 2:36:32
4. Auguste Broos Bélgica 2:39:25
5. Juho Tuomikoski Finlandia 2:40:18
6. Sofus Rose Dinamarca 2:41:18
7. Joseph Organ Estados Unidos 2:41:30
8. Rudolf Hansen Dinamarca 2:41:39

Por fin el Maratón Olímpico se lleva a cabo en un día fresco, y los corredores responden con excelentes tiempos, particularmente considerando que el trayecto era más largo que en cualquiera de las ediciones anteriores. El sudafricano Christian Gitsham, medalla de plata en Estocolmo 1912, toma la punta en el comienzo, pero luego de 15 kilómetros se le une Hannes Kolehmainen, quien había vuelto de Brooklyn, Nueva York, para competir por Finlandia. Llegan juntos al punto de retorno en el kilómetro 21, pero a partir del kilómetro 27, Kolehmainen apura el paso y empieza a alejarse. Gitsham, que empieza a sufrir dolores en uno de sus pies debido a la rotura de su calzado, se retira en el kilómetro 35. Mientras tanto, Jüri Lossmann de Estonia va cerrando la brecha que lo separa del famoso finlandés, pero Kolehmainen se las arregla para mantener el liderazgo y ganar por solamente 65 metros – la llegada más ajustada en la historia del Maratón Olímpico. Kolehmainen, el primero de los "finlandeses voladores", quien ocho años antes había ganado los 5.000, 10.000 metros y el cross country, sigue escribiendo la gloriosa página del dominio finlandés en las carreras de distancia.
Contrastando las ediciones previas del maratón, los corredores finalizan en buenas condiciones físicas. Valerio Arri, el campeón italiano, incluso celebra su medalla de bronce realizando tres volteretas de medialuna apenas cruza la línea de llegada.
Cabe destacar un hecho muy interesante. Kolehmainen tenía radicado en los Estados Unidos un hermano, William, el cual utilizando las modernas metodologías de entrenamiento para ese momento corre el 11 de octubre de 1912 (8 años antes del suceso de Hannes en Amberes) la distancia reglamentaria del maratón en 2:29:39. Dicho registro no fue aceptado como mejor marca mundial debido a que este deportista inmigrante se volvió atleta profesional. Por ese entonces la reglamentación internacional no aceptaba que dichos deportistas compitieran en eventos olímpicos ni tampoco que sus registros cronométricos sean considerados como récords. De todas maneras se puede considerar a William Kolehmainen como el primer maratonista en correr por debajo de las 2 horas 30 minutos para la distancia reglamentaria del maratón.

13/12/09

HISTORIA DEL MARATÓN (ESTOCOLMO 1912)

Los Juegos Olímpicos de 1912 se celebraron en Estocolmo, Suecia. entre el 5 de mayo y el 22 de julio. Participaron 2.547 atletas (2.490 hombres y 57 mujeres) de 28 países, compitiendo en 13 deportes y 102 especialidades.

Después de los Juegos Olímpicos de Londres 1908, hubo quien pensó que los juegos debían ser abandonados, ya que se alejaban del propósito inicial y creaban más discordia que amistad entre las naciones participantes, los juegos de Estocolmo demostraron que los que pensaban así, estaban equivocados.



Más allá del ganador del maratón, el sudafricano Kenneth McArthur, los Juegos Olímpicos de Estocolmo en 1912 serán recordados por su seriedad y buena organización (el barón de Coubertin los calificó de “encantadores”) y, muy especialmente, por la entrada en escena de Wa To Chuck, Sendero Luminoso en el lenguaje sioux y Jim Thorpe para la administración norteamericana. Con sus 188 centímetros y 84 kilos tenía una planta impresionante y se impuso con una superioridad incontestable en las pruebas de pentatlón y decatlón, precisamente las que premian a los deportistas más completos. Siete meses después fue descalificado por presunto profesionalismo (en cierta ocasión cobró por jugar en un equipo de béisbol de tercera fila), pero ya se había convertido en una leyenda viva.

Igual que Hayes, McArthur era de ascendencia irlandesa. El propio Gustavo V, rey de Suecia, le felicitó diciéndole que era “el atleta más prodigioso que han visto los siglos”. Así lo entendieron también el noruego Ferdinand Bie y el sueco Hugo Weislander, que rechazaron las medallas que había ganado Thorpe cuando éste fue desposeído de ellas. Aunque el coloso sioux jamás consiguió que le devolvieran sus honores olímpicos (murió en 1953 y el COI no entregó las medallas de oro a sus hijos hasta 1982), su pueblo levantó a su muerte un monumento en el que se puede leer: “A James Thorpe, el más extraordinario atleta del mundo y al que más injustamente se negó la gloria de sus triunfos”.Racismo olímpico. El barón de Coubertin insistía una y otra vez en que lo importante era participar, pero está claro que Thorpe merecía ganar y, de hecho, ganó. Dejando de lado la proximidad de la primera guerra mundial y un episodio racista en el equipo norteamericano de cien metros (el entrenador encerró al gran favorito en el vestuario para impedir que un negro se proclamara campeón olímpico).
Los juegos olímpicos de Estocolmo serán recordados también por la trágica prueba de maratón. Muerte y buenas marcas. El trazado era bastante duro y el calor, tan sofocante como impropio de un país nórdico. Nadie corrió el riesgo de sufrir una hipotermia, eso seguro. Sólo 35 de los 68 atletas que tomaron la salida consiguieron finalizar la carrera y uno de los que abandonó, el portugués Francisco Lázaro, falleció el día después. Las marcas, eso sí, demostraron que los maratonianos cada vez eran más veloces. El sudafricano Kenneth McArthur se impuso en 2h 36′54”, mientras que su compatriota Gitsham tardó apenas un minuto más y el americano Strobino bajó de las 2 horas y 39 minutos. Después de esta muerte encontramos opiniones enfrentadas. La muerte de Lázaro abrió un debate sobre lo inhumano que puede llegar a ser el maratón. Los detractores de la prueba sostenían que era demasiado larga, excesiva para el organismo. Los defensores apelaban al espíritu de Fidípides, argumentando además que en cualquier disciplina se pueden producir accidentes. Casi cien años después, podríamos afirmar que los posicionamientos siguen siendo irreconciliables y parece complicado proponer un diálogo socrático sobre el tema. El maratón está más que consolidado, sí, pero cada vez que muere un atleta (por desgracia ocurre de vez en cuando) surgen voces contrarias a esta prueba.
CLASIFICACIÓN

Kenneth McArthur, RSA 2:36:54,8
Christian Gitsham, RSA 2:37:52,0
Gaston Strobino, USA 2:38:42,4

12/11/09

HISTORIA DEL MARATÓN (LONDRES 1908)

En Londres el año 1908 se vive por fin la misma experiencia que continuará haciendo que cientos de miles de personas sigan a la maratón con la intensidad que hoy vemos, pues al fin se afirma una distancia de la misma de manera "oficial". Justamente es acá donde se puede además ver como el esfuerzo sobrehumano de Dorando Piertri, uno de los corredores que participa, motiva a toda una organización que se da cuenta se debe reconocer el esfuerzo que lleva el espíritu al limite insospechado que todos piensan existe teoricamente, pero que solo algunos logran evidenciar en una carrera de estas características.

Dorando Petri fue el verdadero protagonista del maratón de Londres 1908, a pesar de no ganar
En esta carrera finalmente se establece una distancia definitiva para todas las próximas carreras de Maratón, hablamos de los famosos 42.195 metros que en ese entonces se corrieron desde el Castillo de Windsor hasta el White City Stadium en Londres.

Son muchas las versiones que se encargan de intentar buscar una explicación al por qué se realizó una distancia superior que en versiones anteriores, sin embargo lo que parece ser más acertado es el hecho de haber sido un día muy lluvioso que obliga a Jorge V, Príncipe de Gales, a comenzar la carrera desde los jardines del palacio real. Las modificaciones de las distancias establecidas para antes de la carrera surjen de la necesidad de evitar que la reina se mojara, y con eso, la excusa de aumentar en dos kilómetros y algo más el inicio de la carrera según se tenía previsto.

Mucho calor

Se cuenta en la historia corrieron en aquella oportunidad cerca de 56 corredores, de los cuales apenas consiguieron pasar la meta unos 27. Las causas del desfallecimiento de tantos fue el intenso calor que reinó pronto en la carrera. Al comienzo, según la prensa de ese entonces, los que iban primeros eran tres ingleses y un sudafricano llamado Charles Hefferon, mas este último luego aventajo a todos y quedo 4 minuto adelante, incluso de Dorando Pietri, próximo famoso e inolvidable corredor.





Pietri, protagonista

En aquellos años Londres vivió la proeza de Dorando Pietri, esto mediante un verdadero esfuerzo sobre humano que se plasma en el hecho de sobrepasar al sudafricano que con tanta ventaja dominaba la competición, aunque no sin antes pagar un costo altísimo por ello. Pietri comienza a pagar caro su atrevimiento y esfuerzo cuando entra al estadio que celosamente alojaba la meta, motivo por el cual cae por un agotamiento extremo, equivocando incluso el camino trazado por los organizadores para lograr la victoria. Con el afán de auxiliar a Pietri, distintos jueces y médicos participan en su reincorporación, orientandolo del verdadero sentido que debería de seguir para ganar, mas vuelve a caer por lo menos 4 veces más durante lo que quedaba para llegar a la meta.

El resultado del esfuerzo de Pietri fue la descalificación, esto gracias a la ayuda recibida por los jueces y médicos, no obstante haber conseguido pasar la meta en un primer lugar. Su descalificación provocó pesar en muchos, sin embargo encontró un enorme reconocimiento por el esfuerzo realizado tanto en el público como en los organizadores. Unos minutos después, con un tiempo de 2:55:19 horas, el norteamericano John Hayes se hace de la medalla de oro mientras que el Sudafricano Hefferon consigue la plata.

Reconocimiento

Conforme se ha dicho en nuestro portal cómo ha cambiado el deporte de maratón. Nos decidimos a recordar esta memorable carrera, pues vemos en la práctica la manera en que se consideraba una competencia como la que nos convoca, tanto en los que participaban en ella como en quienes la observaban desde los costados. De acuerdo al enorme esfuerzo que realizó el corredor Dorando Pietri, se estimó debería ser el verdadero ganador moral de la Maratón de aquellos años, motivo suficiente para que, gracias a la intervención del célebre escritor Sir Arthur Conan Doyle, se le invite al palco real para que le sea entregada, a modo de reconocimiento, una copa de oro por el increíble esfuerzo demostrado.

La importancia de Dorando Pietri viene gracias a que no sólo obtuvo un reconocimiento absolutamente impensado por todos, sino que además logró la atención del mundo entero por el increíble temple que poseía. Lo anterior, incentivo a que se realizaran posteriormente más corridas de calles, y por lo mismo, un aumento en la cantidad de espectadores alrededor de esta competición deportiva. Pasado un tiempo, no se recordó al ganador del primer lugar de la Maratón celebrada en Londres 1908, sino que a quien se esforzó hasta tocar los límites de la humanidad, y aún así estuvo a punto de lograr la victoria.



Aquí tenéis otro vídeo de los juegos olímpicos de 1908. Se centra en Dorando Pietri pero salen imágenes muy interesantes de otras disciplinas. El que domine el italiano lo entenderá mejor...

1/10/09

HISTORIA DEL MARATÓN (SANT LOUIS 1904)

Los III Juegos Olímpicos de 1904 se celebraron en Saint Louis, Estados Unidos, entre el 1 de julio y el 23 de noviembre. Participaron 687 atletas (681 hombres y 6 mujeres) de 13 países, compitiendo en 17 deportes y 104 especialidades. Los Juegos Olímpicos se llevaron a cabo como parte de la Exposición Universal de St Louis (1904). Por ello los organizadores distribuyeron las pruebas deportivas durante más de cuatro meses. A pesar de las enormes inversiones de dinero en la organización, solo participaron 42 atletas de fuera de los Estados Unidos; los organizadores poco lograron interesar a los atletas de Europa a cruzar el Atlántico para estos Juegos Olímpicos.

Con estos juegos se inició la tradición de dar medallas de Oro, Plata y Bronce a los tres primeros puestos de cada competición.


Como una pequeña revisión de lo que fue la maratón debemos mencionar el hecho de que la distancia a correr era de 42.300 metros y que, en general, los tiempos fueron bastante flojos en relación a otras competiciones anteriores. Esto se explica por lo complejo del terreno recorrido.
En relación a la competición, se puede comentar que hubo que completar la prueba con un calor infernal y un surcado terriblemente perjudicial para los corredores. Caso de Thomas Hicks, quien tuvo que ser retirado en coche por la gran fatiga de su cuerpo y reanimado como corresponde, con Brandy.
Para que cada quien se vaya haciendo una idea de lo que fue correr esa maratón, la describiremos. En Saint Louis había siete elevaciones de terreno que mataban a cualquier corredor, y un sólo un repostaje de agua en el kilómetro 20 de carrera… algo simplemente impensado considerando las condiciones en las que se debía correr. Sólo 14 de los 30 corredores lograron llegar a la meta; muchos desfallecieron a nivel patológico en un colapso total. Por ejemplo, W. García, que era oriundo de California, fue encontrado “tirado e inconsciente” en la ruta de competición. John London comenzó a vomitar a partir del kilómetro 15 hasta el punto de tener que ser retirado de la carrera. Lo mismo ocurrió con quien lideró durante 25 kilómetros la competición: Sam Mellor, norteamericano que tuvo que ser retirado en un estado de agotamiento extremo. Sin embargo, no todo fue “catastrófico”. También hubo alguna anécdota y cuestiones sin explicación lógica. Nos referimos a la participación del cubano Félix Carvajal. Este cubano llegó desde su país costeándose absolutamente todos los gastos, debido a que el comité de Cuba no lo apoyó en la idea de ir a participar en la Maratón de Saint Louis. Llegado a Nueva Orleans, Félix no pudo soportar la idea de no jugar a las conocidas apuestas. Pensando que la suerte estaba de su lado, para su infortunio se quedo sin nada, perdiendo todo lo ahorrado; algo que le marcará para la carrera. Según se relata en la historia, el competidor cubano tuvo que llegar “a dedo” o como se conoce mediante el sistema de auto stop, pues no le quedo ni para el transporte a Saint Louis.Llegado a la carrera, el cubano Félix no tenía la indumentaria para correr, por lo que uno de los competidores norteamericanos simpatizó de inmediato con él y con unas tijeras cortó los pantalones del cubano para que, al menos, corriera con shorts. Lo extraño está en que el cubano terminó cuarto en la maratón, pero sin sufrir absolutamente ningún tipo de complicación ni agotamiento como el resto; cuestión que hasta el día de hoy resulta simplemente inexplicable.Finalmente una anécdota que en la época era vergüenza de los Estados Unidos, pero que hoy sólo se relata para reír y recordar. El participante Fred Lorz fue quien realmente logró entrar primero al estadio para alzarse con la victoria, sin embargo se descubrió que su excelente tiempo se debió exclusivamente al hecho de haber realizado gran parte del trayecto en un vehículo. El americano quedó automáticamente descalificado… a lo que simplemente añadiremos “sin comentarios”.


El pódium final de aquella carrera fue el siguiente:

1.-Thomas Hicks (Estados Unidos) 3:28:53
2.-Albert Corey (Francia) 3:34:52
3.-Arthur Newton (Estados Unidos) 3:47:33

10/9/09

HISTORIA DEL MARATÓN (PARÍS 1900)

Es bastante difícil encontrar datos de estos años, pero lo que he podido encontrar acerca del maratón Olímpico de París en 1900 es bastante interesante.

Los Juegos Olímpicos de París en 1900 se saldaron con un rotundo fracaso, hasta el punto de que el propio barón de Coubertin acabó criticando la indiferencia de sus compatriotas. Aunque impidió que fructificara la campaña de los griegos para que las Olimpiadas se celebraran de forma permanente en Atenas, Coubertin no pudo evitar que coincidieran con la gran exposición universal de París, que evidentemente interesaba mucho más a los parisinos. La prueba más concurrida de los Juegos tan sólo reunió a 3.000 espectadores. No hubo ceremonia de inauguración, ni tampoco de clausura. Tampoco se repartieron medallas y quizá lo más sorprendente es que las pruebas se llevaron a cabo durante más de cinco meses: del 14 de mayo al 28 de octubre. En medio de este despropósito, las únicas pruebas serias fueron las de atletismo.

Cómo todos los que hemos corrido maratones y medias sabemos la temperatura y la humedad pueden tener un papel decisivo en esta prueba. En 1900 en París se alcanzaron los 39º. Sólo 7 corredores pudieron acabar la carrera.

Como no podía ser menos en este desbarajuste organizativo, la prueba de marathón que fue programada con un recorrido entre Versalles y París, pero tuvo que ser modificada momentos antes de darse la salida, que se efectuó en los Bosques de Boulonge, donde también estaba situada la llegada, ante el natural desconcierto de casi todos los participantes, que no daban crédito a esta inesperada decisión de última hora.

En un principio se tenía que pasar por algunos caminos con mucho barro, que se iban alternando con otros tramos sobre asfalto, pero con el inesperado cambio de última hora, se creo una lógica confusión, al no conocer los participantes el circuito exacto, dado que unos iban por un sitio y otros por otro, con cual también originó las dudas sobre la distancia a recorrer.Esta muy claro que nadie podía certificar que la medida de 42.195 metros fuera la correcta, dado que según se decía, unos corrieron más distancia y otros menos, por lo que las marcas, entre los pocos que pudieron llegar fueran tan abismales.

El americano Arthur Newton, que iba en primerlugar faltando 10 kilómetros, se equivocó y llegóen sexta posición, con un tiempote 4h.04,12 Un poco antes cuando su compatriota Dick Grant lideraba la prueba, le atropelló una bicicleta, perdiendo mucho tiempo, pero pudiendo llegar a la meta, aunque sin tiempo oficial, en última posición.

Otro corredor inglés, siguiendo las indicaciones del poco público que había presenciando la prueba, se dirigió por otras calles en dirección opuesta a la correcta, perdiéndose entre los bulevares de la ciudad, como muchos otros participantes.Mientras esto sucedía el luxemburgés, Michel Théato de 22 años, que los jueces convirtieron en francés, trabajador como jardinero en las instalaciones del Racing Club de París, era un perfecto conocedor de todo el entorno, por donde discurría la prueba, especialmente de los atajos de tierra, que aprovechó, según se dijo, para evitar los duros empedrados de las calles parisinas, para llegar como vencedor de la prueba.
Es anecdótico decir que Michel Théato se enteró que había ganado oficialmente, muchos años más tarde, después de un largo y difícil debate, entre la delegación de los EUA, y el CIO, por el hecho de que un corredor del equipo norteamericano, que salió con un ritmo infernal, sin que nadie lograra sobrepasarle, entró primero a la meta, por el recorrido marcado, pero con la sorpresa de verse relegado al final, como sexto clasificado y penúltimo de la prueba.

Debido a que había muy poca gente presenciando la competición, la organización entendió que podía haber sido posible, hacer más de una trampa, por lo se que tardó casi 12 años, en reconocer como vencedor oficial, al francés Michel Théato con un tiempo de 2h.59,45 seguido por su compatriota Emile Champion, con 3h.04,17 y del sueco Ernest Fast, con 3h.37,14.

Se tiene que decir que fue tan grande el desconcierto que provocó, el cambio de recorrido, que de los 30 participantes que tomaron la salida, solo 7 de ellos pudieron llegar a la meta. Los demás abandonaron por el esfuerzo, por la temperatura cercana a los 39º, o se perdieron por las calles de la capital de Francia.



PÓDIUM


1º MICHEL THEATO (FRA) (en la imagen)


2º EMILE CHAMPION (FRA)


3º ERNST FAST (SWE)

15/8/09

HISTORIA DEL MARATÓN (ATENAS 1896)

La historia Olímpica moderna comenzó en Atenas en 1896, y concretamente la primera carrera de maratón se disputó el 10 de abril de 1896. Comenzó en el puente de Maratón y participaron 17 atletas, todos griegos menos 4. La idea de realizar esta prueba la tuvo Michel Breal, un estudiante francés de filología, que estaba enamorado de la mitología griega y conocía la leyenda de Phillípides. La carrera se disputó entre Maratón y Atenas sobre unos 42 km. (algunas fuentes indican que fueron sobre 40 km). 2h 58’ después de darse la salida el estadio de Atenas estalló al ver entrar a un corredor griego en primer lugar. Se cuenta que ese día los príncipes Constantino y Jorge corrieron al lado de este atleta hasta la llegada a la meta. Su nombre era Spiridon Louis. Sólo tenía 18 años (este dato puede no ser del todo cierto pues en otra fuente consultada indica que la edad de este corredor era de 25 años). Antes de la salida permaneció dos días en oración y ayuno. Al final de la carrera entró en solitario por la meta para delirio de sus compatriotas, salvando así el honor helénico, dado que fue el único triunfo griego en una prueba de atletismo en estos juegos. El gobierno griego regaló a Louis una granja para compensar su gran éxito. Murió en 1940.



Ceremonia de inauguración de los JUEGOS OLÍMPICOS de 1896.


Poco antes y dado el significado histórico tuvieron lugar de manera no oficial dos maratones para seleccionar al representante de maratón griego. La primera carrera ocurrió el 10 de marzo de 1896 por la planeada distancia olímpica entre Maratón y Atenas. G. Grigorou gano esta primera carrera. Le tomo 3 horas y 45 minutos el recorrer esta distancia. A el, como al Segundo y tercer lugar se les concedió el honor de representar a Grecia en los primeros juegos olímpicos modernos. Aun así nadie estaba impresionado con el tiempo. Por esto algunos oficiales griegos corrieron un Segundo maratón muy pocos días antes de las competencias olímpicas. En esta segunda carrera, Spiridon Louis (a la postre vencedor del primer maratón olímpico) llego en quinto lugar y decidieron incluirle en el equipo griego.


Clasificación del Maratón
Spiridon Louis (GRE) 2h 58' 50''
Charilaos Vasilakos (GRE) 3h 06' 03''
Gyula Kellner (HUN) 3h 06' 35''

Ceremonia de clausura. Desfile de los medallistas, encabezado por Spiridon Louis




















Medalla de los JUEGOS.


6/8/09

HISTORIA DEL MARATON

La realización moderna de los juegos olímpicos se debe al barón Pierre de Coubertin (Pierre de Fredy), secretario general de las sociedades francesas de deportes. . En 1894 constituyó en París el Comité Olímpico Internacional, en el que estaban representados 43 países. En dicha reunión se decidió que los primeros juegos de la era moderna se celebraran en Atenas, en el año 1896.

Uno de los primeros eventos que incluyeron los nuevos JUEGOS OLÍMPICOS fue una carrera de 40 km, en honor a un legendario corredor griego llamado Phillípides. La historia nos cuenta que en el año 490 a.C. el ejército griego había vencido a los invasores persas en una batalla en la ciudad de Marathon, quedando sobre el campo de batalla 6400 muertos. El general ateniense Milcíades el joven, decidió enviar un mensajero a dar la noticia a la polis griega. Y aquí se mezcla la historia con la leyenda: Phillípides tuvo que recorrer una distancia entre 30 y 35 km, para dar la noticia, puesto que la ciudad de Marathon está al noroeste de Atenas, a no mucha distancia. Tomó tanto empeño en llegar a su destino a la mayor brevedad que, cuando llegó y cayó agotado, sólo pudo decir: "Niké" (nombre de la diosa de la Victoria).

Otra versión nos la da el historiador Herodotus, según él Phillípides fue enviado hacia Esparta para pedir asistencia militar, y poder repeler la invasión de los persas, quienes estaban avanzando hacia Marathon. Según Herodotus, Phillípides corrió desde Atenas a Esparta en dos días, recorriendo 240 km.

Afortunadamente para los corredores de hoy, los fundadores del C.O.I. tomaron la primera versión y fijaron la distancia de la carrera en 40 km.

¿Cómo llegamos a los 42,195 km actuales? Esta distancia tan poco exacta se la debemos a los británicos. En los juegos olímpicos de Londres de 1908 el rey George y la reina Alexandra quisieron que la carrera terminase en el Palacio de Buckinham, a unos 2 km más del recorrido inicial, pero la lluvia hizo acto de presencia y se decidió reubicar la llegada a los soportales del palacio, donde fue desplazada la familia real inglesa para protegerla del aguacero, siendo la distancia existente entre la meta y los citados soportales de 192 metros, sumando una distancia total de 42,195 km, la cual permanece como distancia oficial hasta hoy.

Aquí dejo un vídeo de la historia del maraton. No os perdáis sobre todo las imágenes de los primeros maratones olímpicos, increíble.